La junta directiva del Kennedy Center, nombrada en su totalidad por el presidente, votó ponerle su nombre a la fachada del edificio, desafiando la orden judicial que decía que solo el Congreso podía autorizarlo.
También hablamos del Pentágono, que reconoció la pérdida de una cuarta parte de sus drones, cada uno valorado en 50 millones de dólares.
Y hay más: el Monumento a la Segunda Guerra Mundial amaneció vandalizado con la frase "manos limpias, dinero sucio", y te contamos cómo la familia Kushner intenta desmarcarse de Trump en medio de la compra de los Lakers.